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Foto: Rainner Diaz
A las autoridades nacionales, estadales y municipales de la República Bolivariana de Venezuela, y al Sistema de Naciones Unidas con presencia en el país:
Las organizaciones y feministas venezolanas reconocemos el esfuerzo que las instituciones y los organismos internacionales están realizando en el marco de esta emergencia sin precedentes. En este momento tan importante para la protección humanitaria y la garantía de derechos de la población, nos dirigimos a ustedes con el ánimo de contribuir, desde nuestra experiencia a fortalecer la respuesta frente a una situación que requiere la coordinación de todos los actores posibles.
La protección de niñas, niños y adolescentes (NNA) no acompañados o separados de sus familias representa una de las dimensiones más urgentes y complejas de esta emergencia. Aproximadamente 3,9 millones de NNA viven en las zonas afectadas (UNICEF, 25/06/2026), y cada hora que transcurre sin protocolos claros y coordinados aumenta los riesgos de separación definitiva, trata de personas y vulneración de derechos.
Ante este escenario es fundamental implementar y fortalecer las siguientes acciones, muchas de las cuales ya cuentan con base normativa en la Gaceta Oficial N° 41.805 (Idenna, enero 2020):
• Activar e informar públicamente los protocolos existentes y las orientaciones del Idenna (Gaceta Oficial N° 41.805) y comunicarlos de forma accesible a la ciudadanía, comunidades y organizaciones de base, de modo que todos los actores conozcan el procedimiento a seguir cuando encuentran a un NNA solo.
• Implementar un sistema de registro y acompañamiento de NNA separados: con la participación activa del Saime para habilitar un registro centralizado, con datos desagregados por sexo, edad y zona, que sirva de base para el acompañamiento continuo de cada caso hasta su reunificación familiar.
• Implementar acompañamiento en los procesos de entrega y verificación familiar: para que ningún NNA sea entregado sin un proceso documentado de verificación de identidad y vínculo familiar, acompañado por personal capacitado. Esto protege tanto al menor como a las instituciones.
• Suspender temporalmente los trámites de separación definitiva: sugerimos una medida administrativa que posponga cualquier proceso de adopción o tutela definitiva hasta que se agoten los procedimientos de búsqueda y reunificación familiar, en línea con los estándares internacionales.
• Unificar y custodiar públicamente los datos sobre NNA desaparecidos: instamos a convocar a todas las plataformas digitales privadas y ciudadanas que están registrando personas desaparecidas, para que con su valiosa colaboración los datos relativos a NNA sean unificados en un repositorio común, de acceso público controlado y gestionado con protocolos de privacidad y custodia ética. Estos registros constituyen un archivo histórico imprescindible para la reunificación familiar presente y futura: su fragmentación o pérdida representa una vulneración de derechos.
• Habilitar espacios de acogida seguros con enfoque de derechos: los refugios disponibles deben incorporar criterios diferenciados por edad y sexo para NNA, con personal de acompañamiento psicosocial capacitado.
Llamado al Sistema de Naciones Unidas en Venezuela
El Sistema de Naciones Unidas —con años de presencia sostenida en el país y capacidad técnica, logística y financiera desplegada en Venezuela— tiene una responsabilidad activa frente la emergencia. Instamos con firmeza a que su respuesta sea proporcional a su mandato y a sus recursos:
• Proveer asistencia técnica directa a las instituciones responsables: OCHA, ACNUR y los organismos especializados deben activar e informar sus protocolos de asistencia técnica a las instituciones del Estado encargadas de la protección de NNA, dotando a los equipos en terreno de criterios claros, herramientas de registro y capacitación específica en protección infantil de emergencia.
• Asumir un rol activo en la provisión y estándares de los refugios: el Sistema ONU debe ir más allá del monitoreo e implementar acompañamiento directo en los centros de acogida, asegurando que los refugios habilitados cumplan con los estándares mínimos de protección en emergencias, en particular para NNA no acompañados.
• Coordinar la respuesta de reunificación familiar entre agencias: instamos a que OCHA ejerza su función coordinadora para que las agencias con presencia en Venezuela —incluyendo aquellas con capacidad de acogida y las especializadas en protección— actúen de forma articulada y no fragmentada, compartiendo datos y protocolos.
• Hacer uso efectivo de los recursos ya comprometidos: el llamamiento de Acción Humanitaria para la Infancia 2026 de Naciones Unidas para Venezuela asciende a 137,6 millones de dólares, con apenas un 35% de financiación cubierta. El Sistema ONU debe gestionar con urgencia los fondos disponibles y movilizar los faltantes para que la respuesta sea efectiva.
La protección de la niñez en una emergencia no puede ser solo un principio declarado: debe traducirse en acción coordinada, recursos asignados y responsabilidades claras. Las organizaciones y feministas venezolanas estamos dispuestas a colaborar en la construcción de esa respuesta, y esperamos que las instituciones —nacionales e internacionales— estén a la altura de lo que esta crisis exige.
Caracas, 27 junio 2026
Firman: Mulier, Resonalia, Feminismo Inc, Proyecto Mujeres, Mujeres Migrantes.

